Desde endometriosis hasta resistencia a la insulina, por qué el Bisfenol A nos intoxica y que podemos hacer para reducir su impacto.

El bisfenol A (BPA) se utiliza ampliamente. Se encuentra en resinas epoxi , policarbonato , adhesivos, aparatos eléctricos, equipos médicos, restos de material dental, retardantes de llama y envases de alimentos . El 95 % del BPA producido se utiliza en resinas epoxi y policarbonatos. También se utiliza como aditivo en PVC como estabilizador. La contaminación ambiental del bisfenol A es alta debido a su uso generalizado. Se ha identificado BPA en aguas residuales urbanas, superficies de agua, sedimentos de agua, aire y suelo. En un estudio, la cantidad de BPA en el lixiviado de aguas residuales se midió en el rango entre 1,3 y 17.200 μg/L ( Yamamoto, Yasuhara, Shiraishi y Nakasugi, 2001 ). Este compuesto incluso se ha detectado en el polvo doméstico.

Debido a su amplio uso, el compuesto puede pasar al medio ambiente y posteriormente a los alimentos. Además, debido al uso de resina epoxi y policarbonato en los envases de alimentos, existe la posibilidad de contaminación de los alimentos con este compuesto. Se estima que el 3 % de los policarbonatos y el 10 % de las resinas epoxi producidas entran en contacto con alimentos. La cantidad de migración de BPA desde los envases hasta el contenido de los alimentos en su interior ha sido aprobada en la Unión Europea en 3 mg/kg y en Japón en 2,5 mg/kg ( Kang y Kondo, 2003 ). Actualmente, la Unión Europea ha reducido esta cantidad a 0,5 mg/kg ( Mercogliano, Santonicola, Albrizio y Ferrante, 2021 ).

Pero que puede provocar el BPA en nuestro cuerpo?

BPA, un disruptor endocrino. Esto quiere decir que es un compuesto que interfiere con nuestras hormonas y glándulas endocrinas. De todos los Disruptores, el bisfenol A tiene la mayor atención y también el mayor peligro.

Donde actúa?:  Principalmente este compuesto se une a los receptores de estrógeno. Puede conducir a una pubertad temprana. Debido a que tiene una propiedad estrogénica débil, conduce a la secreción pituitaria de FSH y LH. Los estudios han demostrado que las madres que usan leche que contiene BPA durante el embarazo, sus bebés experimentarán cambios en el nivel de adiponectina y leptina. El bisfenol A suprime la liberación de adenopectina del tejido adiposo. La adenopectina aumenta la sensibilidad a la insulina . Por tanto, cuando se suprime, veremos un aumento de la resistencia a la insulina. Además, el bisfenol A disminuye la enzima aromatasa y disminuye la síntesis de testosterona. Esta combinación también conduce a obesidad, diabetes e infertilidad en los hombres. Se ha informado sobre exposición dérmica y por inhalación al bisfenol A. Pero, la exposición más importante al BPA es la oral. El BPA no se acumula en el cuerpo. Se metaboliza en el hígado y se conjuga con sulfato o ácido glucurónico y se excreta del cuerpo con la orina. El BPA no conjugado se encuentra en la leche y su forma conjugada no pasa a la leche debido a la presencia de grasa en la leche.

Dónde lo encontramos??

Acá viene la mala noticia porque BPA nos rodea en toda nuestra vida moderna. El bisfenol está presente, en las bandejitas del super o rotisería, esas que después inocentemente las calentamos en el microondas con el film puesto. Cubiertos de plástico, botellitas de agua, jugos y gaseosas, tickets y recibos de tarjetas, electrodomésticos, bolsas, mamaderas o biberones, bidones de dispenser, envases de cosméticos y juguetes. En fin, la lista es interminable. Entonces que hacemos?? Nos mudamos a una chacra ecológica en el medio de la nada? Claro que no porque ya estamos habitando la vida moderna y por cuestiones económicas, sociales y geográficas no podemos, o sí. Pero podemos tomar conciencia y medidas para disminuir el contacto y acelerar su metabolismo y eliminación.

  • Compras conscientes e inteligentes.
  • Utilización de filtro de agua para beber y cocinar.
  • Lavado de manos luego de manipular tickets o recibos.
  • Volver a las mamaderas de vidrio y dejar las de plástico para salidas.
  • No calentar en bandejas o calentar con film.
  • Eliminar esos contenedores de plástico (Tupper) que heredaste de tu mamá. No calentar, cortar y comer ahí adentro. Cosa que se ve muy seguido, pásenlo a un plato.
  • En el caso de pubertad precoz, Síndrome metabólico con resistencia a la insulina, SOP, Cáncer de mama o próstata; utilizar suplementos con polifenoles como el resveratrol o pycnogenol y protectores hepáticos como la silimarina.
  • Reducir el consumo de alimentos ultraprocesados.
  • Baños de inmersión en sales de EPSOM 1 vez por semana para limpiar residuos de BPA en la piel.

Como les digo siempre tesoritos, el conocimiento es poder. Ahora ya sabemos algo más y podemos cuidarnos y cuidar a quienes más queremos.

Gracias por leerme.

Luqui.-