En el último siglo, la esperanza de vida media se ha duplicado prácticamente en todos los países desarrollados del mundo. Los datos demográficos estiman que, para el año 2050, se espera que la población mundial de personas de 60 años o más alcance los 2.100 millones, duplicando efectivamente la cifra informada en 2020. Además, el número de adultos mayores de 80 años se triplicará y alcanzará los 426 millones.
En primer lugar, el proceso de envejecimiento implica un deterioro funcional, que a su vez conduce a un aumento constante de las enfermedades crónicas, como el cáncer, las enfermedades neurodegenerativas, la diabetes mellitus y las enfermedades cardiovasculares.
Las características del envejecimiento comprenden doce variables identificadas como contribuyentes cruciales al proceso de envejecimiento. Estas características abarcan la inestabilidad genómica, el acortamiento de los telómeros, la detección de nutrientes desregulada, la disfunción mitocondrial, los cambios en la regulación epigenética, la pérdida de proteostasis, la senescencia celular, el agotamiento de las células madre y la comunicación intercelular alterada.
El desgaste de los telómeros pertenece a las características cardinales del envejecimiento y ha atraído una atención significativa en la investigación gerontológica en los últimos años. Los telómeros, los extremos protectores de los cromosomas, disminuyen progresivamente con cada división celular. Una vez que se alcanza una longitud crítica, las células pueden sufrir senescencia o apoptosis (muerte), lo que sirve como protección contra las irregularidades genéticas. Si bien este mecanismo tiene orígenes protectores, en el contexto del envejecimiento, acelera contrariamente a la intuición la degradación de los tejidos y da paso a trastornos relacionados con la edad. El papel central de la biología de los telómeros en el envejecimiento ha llevado a la investigación de terapias diseñadas para contrarrestar el desgaste de los telómeros, con el objetivo de retrasar o mitigar las enfermedades relacionadas con la edad.
–Acortamiento de los telómeros: en el nexo del envejecimiento celular
Los telómeros se describen como repeticiones consecutivas de la secuencia de seis nucleótidos (TTAGGG) en forma de una estructura de tapa, que sirve para proteger los extremos de los cromosomas de iniciar una respuesta de daño del ADN. Debido a las limitaciones inherentes de las ADN polimerasas en la replicación, el ADN telomérico no se puede replicar completamente. Esto conduce al acortamiento gradual de los telómeros con cada ciclo de división celular. Cuando los telómeros se acortan hasta un punto crítico, causan inestabilidad genómica, lo que dificulta una mayor replicación, lo que conduce a la senescencia y, finalmente, a la muerte celular.

Se requieren ciertos mecanismos para evitar este problema de replicación final, lo que conduce a un hito en la investigación de los telómeros: la identificación de la telomerasa. Una enzima ribonucleoproteínica, alarga los cromosomas agregando repeticiones de secuencias de ADN a sus regiones terminales, facilitando así la extensión de la longitud de los telómeros.
- Dinámica interconectada del envejecimiento celular: el eje telómero-mitocondrial
El acortamiento de los telómeros puede alterar la función celular normal y está implicado en el aumento de la producción de radicales libres, que además contribuyen a la disfunción mitocondrial y al envejecimiento celular. Una acumulación excesiva de radicales libres puede provocar daños en el ADN mitocondrial (ADNmt), que a su vez puede inducir una mayor disfunción mitocondrial. Esta disfunción puede exacerbar la producción de RL, creando un ciclo de retroalimentación perjudicial que contribuye significativamente al envejecimiento celular y las patologías relacionadas con la edad.

- Que podemos hacer para proteger a nuestros genes??
Creo que ya hablamos mucho en nuestra comunidad de instagram y tambien por aquí pero vamos a lo que dice la ciencia.
- Actividad física de acuerdo a nuestras necesidades biológicas. Difícil no?. Muchas veces pensamos que debemos hacer mas de lo que podemos e incluso llegamos a cumplirlo exigiendo demasiado a nuestro cuerpo. Eso también puede ser perjudicial. Así que muévanse a conciencia.
- Descanso nocturno. Siempre me escucharán o me leerán diciendo lo mismo: duerman de noche!!!. Nada protege mejor a nuestros genes que el descanso nocturno. Y no vengan con las personas búhos o gallos.
- Alimentación equilibrada de acuerdo a las necesidades individuales y en el contexto de cada persona. No vayan a extremos. Bajen o limiten el consumo de ultraprocesados y excesos de azúcares. Si van a empezar un plan de alimentación asegúrense de chequear metabolismo, hígado, tiroides, micronutrientes para saber si es necesario alguna suplementación complementaria.
- Antioxidanes: Vitamina C, Vitamina E, Flavonoides/Polifenoles (Resveratrol/Pycnogenol/Maqui Berry). Omega 3 EPA/DHA. Complejo vitaminas B (B1,2,5,6,9, 12). Siempre las dosis son INDIVIDUALES. No se autosuplementen, porfa.
- Espermidina: prometo una nota exclusiva.
- Estatinas ? Wow esto si que podría ser revolucionario. Por ahora solo lo menciono.

Ok, no la quiero hacer tan larga. Espero que les haya gustado la nota y que vayamos hablando del envejecimiento como realmente se debe hacerlo.
Dejemos de hablar del colágeno, la elastina y el fibroblasto porque la verdadera longevidad va por otro lado.
Gracias por leerme.
Con amor, Luqui.-



