Qué estamos haciendo con las infancias? Necesitan skin care, necesitan perfumes?
Los últimos 10 años se ha observado una tendencia alarmante hacia una pubertad más temprana en las niñas, lo que sugiere la influencia de uno o más factores ambientales. Como se cree que la reactivación del eje reproductivo durante la pubertad está mediada por los neuropéptidos hipotalámicos kisspeptina y hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), se preguntaron si un compuesto ambiental podría activar el receptor de kisspeptina (KISS1R) o GnRH (GnRHR). Y que piensan que paso?
Identificaron que la ambreta almizclera es un agonista de KISS1R o sea funciona como el receptor. Lo que equivale a un disruptor endócrino, y el tratamiento con ambreta almizclera condujo a una mayor expresión de Gnrh1 en células hipotalámicas humanas y murinas. Donde encontramos esta sustancia: Fragancias, cosméticos, velas, productos de higiene y limpieza.
Pero que es bien un Disruptor Endocrino?
En nuestro cuerpo encontramos hormonas, que son moléculas encargadas de la señalización y comunicación entre células y órganos. Son esenciales para el correcto funcionamiento de numerosas funciones corporales. Los disruptores endocrinos (o EDCs, por sus siglas en inglés) son sustancias químicas capaces de imitar la acción de nuestras hormonas naturales. También pueden bloquear los receptores hormonales de las células, de forma que impiden la acción normal de las hormonas. Esto provoca una disrupción (alteración) en el sistema endocrino.
Continuemos: Durante la última década, ha surgido una tendencia mundial secular de desarrollo mamario más temprano, o telarquia, en las niñas. Esta tendencia tiene importantes implicaciones para la salud, ya que la pubertad temprana se asocia con un mayor riesgo de problemas psicosociales, obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer de mama. Si bien el momento de la pubertad está determinado tanto por la genética como por el medio ambiente, el rápido ritmo de la tendencia actual excluye una etiología genética y, en cambio, apunta a factores ambientales. Varios estudios han intentado identificar posibles desencadenantes ambientales midiendo uno o más químicos disruptores endocrinos de interés en niñas peripúberes o púberes en relación con el momento de la pubertad, pero no han podido demostrar ninguna asociación convincente . Estos estudios adolecen de una serie de limitaciones metodológicas: el uso de muestras de sangre u orina, que a menudo reflejan sólo exposiciones recientes (del orden de horas/días) la incapacidad de capturar ventanas críticas de exposición del desarrollo (por ejemplo, fetal), y lo que es más importante, estos estudios no reflejan exposiciones en el tejido que es más relevante para la pubertad: el hipotálamo.
La pubertad está controlada por una red de neuronas liberadoras de hormona gonadotropina (GnRH). Los cuerpos celulares de las neuronas GnRH que controlan la función reproductiva se encuentran principalmente en el núcleo arqueado (ARC, o núcleo infundibular), una parte del hipotálamo basal medial. La secreción pulsátil de GnRH estimula las células de la hipófisis anterior llamadas gonadotropas para que secreten 2 gonadotropinas, la hormona estimulante del folículo y la hormona luteinizante, que a su vez, envían señales a los ovarios y los testículos para que sinteticen estrógeno y testosterona, respectivamente. Los mecanismos biológicos precisos que subyacen a la activación neuronal de GnRH al inicio de la pubertad aún están por determinar, pero se cree que el neuropéptido kisspeptina, un potente estimulante de la secreción de GnRH desempeña un papel fundamental. Cabe destacar que las neuronas que expresan kisspeptina tienen receptores para glucocorticoides, leptina e insulina, lo que indica que están bien preparadas para modular la actividad del eje reproductivo en respuesta a señales ambientales, como el estrés y el estado nutricional. Por lo tanto, es plausible que las neuronas que expresan kisspeptina y/o GnRH puedan ser los objetivos de los compuestos ambientales responsables de la pubertad temprana en las niñas.

Qué hacemos con esta información?
En principio dejar a un lado la soberbia de pensar que nada nos puede pasar. Luego tener presente que las niñas y niños No necesitan rutinas de skin care, perfumes, pinturas, alisados, uñas postizas, ambientes ultra perfumados, productos para el pelo.
Respetemos a nuestra biología y obviamente respetemos nuestro entorno.
Nos dejo una pregunta: Cuanto de todo esto necesitamos los adultos?
Con amor, Luqui.-


