POLIFENOLES PARA NUESTRO CEREBRO

Mientras celebramos el aumento de la longevidad, también tenemos que hacer frente al aumento de la carga de enfermedades globales relacionadas con la edad. No es ningún secreto que a partir de la quinta década de vida, el avance de la edad se asocia con un aumento exponencial en la acumulación de diversos cambios nocivos en las células y los tejidos que son responsables de la aparición de enfermedades crónicas. Ahora existe un desafío continuo para reducir la carga de enfermedades mediante la ampliación de la “esperanza de salud”, proporcionando así años adicionales libres de problemas crónicos relacionados con la edad, como las enfermedades neurodegenerativas.

Las enfermedades neurodegenerativas (p. ej., deterioro cognitivo leve, enfermedad de Alzheimer y demencias relacionadas) afectan a muchos adultos mayores y a algunos jóvenes (≅50 millones en todo el mundo) y se han convertido en un importante problema de salud pública y la Organización Mundial de la Salud las ha identificado como una prioridad de investigación. Desafortunadamente, después de más de 200 ensayos clínicos, las terapias antienvejecimiento han sido efectivas para mantener con vida a las personas enfermas, pero no han logrado curar los trastornos neurológicos relacionados con la edad. Debido a la falta de tratamientos farmacológicos causales, las intervenciones de “esperanza de vida saludable” relacionadas con el cerebro actualmente se dirigen a retrasar el envejecimiento cerebral y el deterioro cognitivo a través de estrategias preventivas; estas intervenciones tienen como objetivo convertir años de vida adicionales en años de salud.

El origen del deterioro cognitivo asociado a la edad es compleja y multifactorial, y la alteración cardiovascular, el estrés oxidativo y la neuroinflamación se consideran los principales factores de riesgo. La administración de antioxidantes (por ejemplo, POLIFENOLES) ha mostrado resultados prometedores para reducir la mayoría de los factores de riesgo antes mencionados. Además, informes recientes reconocen a los POLIFENOLES como una intervención amigable con el cerebro que puede prevenir y retrasar el deterioro de la función cognitiva asociado a la edad.

Estos compuestos (poli)fenólicos, como los flavonoides, los ácidos fenólicos y los taninos, se encuentran en concentraciones variables en una variedad de fuentes de alimentos de origen vegetal (por ejemplo, legumbres, frutas, verduras, extractos de hierbas, especias, café, té y cacao), y sus efectos sobre la salud humana han atraído considerable atención. Específicamente, los (poli)fenoles se han relacionado con una serie de beneficios para la salud, incluida la modulación de la inflamación, reducciones en el riesgo de enfermedad cardiovascular, efectos anticancerígenos y protección contra el estrés oxidativo. Con respecto a los efectos neuroprotectores, una revisión sistemática (RS) y un metaanálisis (MA) recientes que examinaron los efectos de la suplementación rica en (poli)fenoles sobre el deterioro cognitivo relacionado con la edad sugirieron que la suplementación rica en polifenoles puede mejorar algunas funciones cognitivas y cerebrales en adultos mayores.

Los hallazgos de algunos estudios individuales, incluidos en esta RS, indican que el consumo de polifenoles modula la hemodinámica cerebral y el flujo sanguíneo cerebral regional en reposo, mientras que simultáneamente mejora las funciones psicomotoras, la velocidad de atención, la memoria episódica, la fluidez verbal y el rendimiento cognitivo general en adultos mayores.

Informes recientes identifican a la población joven como el objetivo más atractivos para las intervenciones para extender la esperanza de vida saludable.

Pero dónde encontramos esos polifenoles?

Claro está que antes de recurrir a un suplemento debemos mejorar la calidad y VARIEDAD de nuestra alimentación.

Variedad de polifenoles encontramos en, té verde, cacao, café, uvas, aceite de oliva, cebollas, frutos rojos, frutillas o fresas, alcachofas o alcauciles y alcaparras entre otros.

Por favor, reducir el consumo de ultraprocesados, edulcorantes y colorantes.

Y de los tres suplementos a incorporar se encuentran: Resveratrol, Quercetina y Maqui Berry. La dosis y forma de incorporarlos siempre deben estar indicado por profesionales de la salud.

Siempre me van a escuchar hablando de los POLIFENOLES porque realmente son increibles.

Si mejoran o cuidad tu cerebro, también lo hacen con tu piel.

Gracias por leerme.

Con amor, Luqui.-