El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una de las afecciones endocrinas ginecológicas más prevalentes que afectan a las mujeres en edad reproductiva. Puede presentar una variedad de síntomas, como obesidad, resistencia a la insulina, afecciones de la piel (acné) e infertilidad. Las mujeres con síndrome de ovario poliquístico son susceptibles a enfermedades que incluyen trastornos del estado de ánimo, diabetes, hipertensión y dislipidemia (aumento de triglicéridos y colesterol). Entre ellos, la depresión es la más común en el síndrome de ovario poliquístico y tiene un efecto perjudicial sobre la calidad de vida.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una enfermedad común en las mujeres y se caracteriza por hiperandrogenemia (aumentos y sensibilidad a los andrógenos), anovulación crónica y quistes en los ovarios. Los trastornos endocrinos y del metabolismo energético provocan una variedad de síntomas clínicos del SOP, que incluyen anovulación y amenorrea (75 a 80%), infertilidad (75%), crecimiento excesivo de vello (70%) y aumento de peso (50%). La prevalencia del síndrome de ovario poliquístico está aumentando. Los pacientes con SOP experimentan una importante presión social y económica, lo que aumenta la prevalencia de alteraciones psicológicas como la ansiedad y la tristeza. Según un estudio reciente, la ansiedad y la tristeza prevalecen en mujeres con síndrome de ovario poliquístico con tasas del 38,6 y 25,7%, respectivamente. Los estándares mundiales indican que todos los pacientes con SOP deben ser examinados para detectar depresión en el momento del diagnóstico, lo que refleja una creciente preocupación sobre este aspecto de la afección. La obesidad, la resistencia a la insulina, el hiperandrogenismo, la inflamación y la infertilidad (todos ellos aspectos patógenos del síndrome de ovario poliquístico) se han relacionado en estudios con la aparición de la depresión.
Por qué se produciría la depresión?
La patogénesis de la depresión se asocia con alteraciones en el eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal (HPA) (hipotálamo, pituitaria, suprarrenal y órganos diana posteriores) y una disminución en el nivel del neurotransmisor monoamina. La hormona liberadora de corticotrofina, la hormona adrenocorticotrópica y la secreción de cortisol aumentan cuando el cuerpo está bajo estrés psicológico (como la competencia por un trabajo). El exceso de cortisol inhibe la actividad del eje HPA, manteniendo la homeostasis hormonal del cuerpo. Sin embargo, si el estrés persiste, el cortisol permanecerá alto, lo que provocará una desensibilización de los receptores de cortisol y una mayor estimulación del eje HPA, lo que eventualmente destruirá la regulación de retroalimentación negativa entre el cortisol y sus receptores, causando una hiperactividad continua del eje HPA y formando una espiral viciosa. ciclo que conduce a la depresión. La disminución de liberación de serotonina, acetilcolina y otros neurotransmisores también afecta negativamente la función del eje HPA y de manera similar conduce a la depresión.
Los neurotransmisores inhibidores como la serotonina (5-HT), la dopamina (DA), el ácido gamma-aminobutírico (GABA) y la acetilcolina (Ach) están disminuidos en el síndrome de ovario poliquístico. Por el contrario, los niveles de glutamato, que son los principales estimulantes de la GnRH y la LH, aumentan en los trastornos relacionados con el SOP, y estas alteraciones de los neurotransmisores podrían desempeñar un papel en la fisiopatología de la depresión en el SOP.

Qué podríamos hacer?
Lo primero y no menor, es entender que todas las mujeres con esta condición deben ser escuchadas y entendidas para poder mejorar la calidad de vida. Como profesionales de la salud estar preparados para indagar y buscar cambios en su estado de ánimo (no todas hablan abiertamente de su tristeza o ansiedad).
- Caminar al aire libre todos los días, aunque sea media hora.
- Ejercicios de fuerza sobre todo brazos. Al menos 3 veces por semana.
- Bajar el consumo de Ultraprocesados.
- Suplementación con OMEGA 3. Evaluar dosis de EPA y DHA. (no todo omega 3 es lo mismo, no se dejen engañar por las redes sociales).
- Mejorar niveles de Vitamina D, vitamina B12 y Ac. Fólico.
- Bisglicinato de Magnesio según dosis personal.
- Bioflavonoides como el Resvereratrol.
- Alimentación mediterránea.
Por supuesto que las intervenciones son muchas más pero esto es solo un artículo para el blog, pero como siempre les digo: Escribo información para que ustedes se empoderen de su salud y tengan herramientas para indagar y cuestionar todo. No olvidemos que nuestro cuerpo nos pertenece, lo habitamos y debemos honrarlo.
Gracias por leerme.
Con amor, Luqui.-


